La Guardia Civil ha intervenido tres detectores de metales a tres personas que se encontraban utilizándolos en la playa de Matalascañas, concretamente en una zona de bajamar declarada como Lugar de Interés Arqueológico e Histórico, donde este tipo de actividad está expresamente prohibida por la legislación vigente.
La actuación se llevó a cabo por agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de Torre la Higuera, durante un servicio de vigilancia costera en la zona de Playa Castilla, cuando observaron a tres individuos caminando por la orilla con detectores de metales, realizando rastreos sin autorización.
Tras identificar a los infractores, los agentes levantaron las correspondientes actas de denuncia por infracción a la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía, normativa que prohíbe el uso de estos dispositivos en enclaves protegidos por su valor cultural y arqueológico.
Los detectores fueron retirados e incautados, siendo posteriormente depositados en la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, competente en la materia.
Desde la Guardia Civil se ha recordado la importancia de respetar las regulaciones vigentes sobre el uso de detectores de metales en España. Según señalan, este tipo de acciones sin control y sin autorización puede suponer un grave perjuicio para el patrimonio histórico y cultural, dificultando su protección y conservación para generaciones futuras.
Además, las autoridades recalcan que para hacer uso legal de un detector de metales es necesario obtener una licencia específica, otorgada por la autoridad competente en función del territorio y del tipo de terreno donde se pretenda utilizar.
La intervención en Matalascañas no solo responde a la vigilancia habitual de la costa, sino también al creciente interés de las fuerzas de seguridad en prevenir expolios arqueológicos y garantizar el cumplimiento de las normativas de protección del patrimonio histórico andaluz.
