La Guardia Civil, en colaboración con veterinarios del Registro Sanitario Condado-Campiña, ha intervenido más de 2.000 kilogramos de productos cárnicos elaborados en un almacén del municipio de Trigueros, tras comprobar que la carne utilizada no era apta para el consumo humano. Los productos inmovilizados incluyen hamburguesas, albóndigas, carne picada y pinchitos, preparados sin cumplir con las normas de seguridad alimentaria vigentes.
La operación fue desarrollada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), durante una inspección rutinaria de control alimentario. Durante la revisión del etiquetado de las partidas almacenadas, los agentes detectaron irregularidades que apuntaban a un riesgo grave para la salud pública, por lo que se procedió de inmediato a la inmovilización cautelar de todos los lotes afectados.
Alerta sanitaria en la provincia
Como resultado de la inspección, los veterinarios oficiales emitieron un Acta de Alerta Sanitaria, activando los protocolos de la Delegación Territorial de Salud y Consumo en Huelva, al considerar que los productos implicados podían suponer un peligro inminente y extraordinario para la salud de los consumidores.
En total, se han retirado del mercado 2.111 kilos de carne procesada. La carne intervenida estaba siendo almacenada para su posterior comercialización, lo que podría haber puesto en riesgo a un número indeterminado de consumidores si no se hubiera actuado con rapidez.
Investigación judicial en curso
La Guardia Civil ha abierto diligencias por un presunto delito contra la salud pública, y dos personas están siendo investigadas por su posible implicación directa en los hechos. Toda la información recopilada ha sido puesta a disposición de la Autoridad Judicial competente.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil en Huelva recuerdan la importancia de respetar rigurosamente los controles sanitarios y reiteran su compromiso con la seguridad alimentaria y la protección de la ciudadanía.
