Una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha permitido desarticular una organización criminal dedicada al narcotráfico que operaba en varias provincias andaluzas, entre ellas Huelva. La intervención se ha saldado con 17 personas detenidas y la incautación de más de 3.500 kilos de sustancias estupefacientes, además de armamento de guerra.
La operación, denominada “Itálica 153 Legs/Avant”, supone uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico en los últimos meses en el sur de España, poniendo fin a una red perfectamente estructurada que operaba a gran escala.
Una organización con presencia en varias provincias
La investigación ha permitido constatar que la red tenía su base principal en la provincia de Sevilla, aunque contaba con ramificaciones operativas en Málaga, Cádiz y Huelva.
En estas zonas, la organización disponía de una infraestructura logística compuesta por “guarderías”, donde almacenaban la droga, y “buzones”, puntos estratégicos utilizados para la distribución de las sustancias.
La presencia de estas estructuras en distintas provincias evidencia el alto grado de organización y planificación del grupo, que operaba con un sistema coordinado para garantizar el transporte y la venta de la droga.
Más de 3.500 kilos de droga incautados
Durante el desarrollo de la operación, los agentes lograron incautar un total de 3.370 kilogramos de hachís y 288 kilogramos de cocaína, lo que refleja el volumen de actividad de la organización.
Además, la investigación ha permitido determinar que el grupo habría movido cerca de 9.400 kilogramos de hachís en apenas cuatro meses, entre octubre de 2025 y enero de 2026.
Entre las intervenciones más destacadas se encuentran la incautación de 500 kilos de hachís en Jerez de la Frontera y otros 720 kilos en la provincia de Burgos.
Armamento de guerra y métodos sofisticados
Durante los registros, los agentes también intervinieron seis armas de guerra, entre ellas cuatro subfusiles tipo “Skorpion” con silenciadores y dos fusiles de asalto AK-47, todos ellos con munición.
El uso de este tipo de armamento pone de manifiesto la peligrosidad de la organización y su capacidad operativa.
Asimismo, el grupo utilizaba vehículos lanzadera para detectar posibles controles policiales, una técnica habitual en redes de narcotráfico que permite proteger los transportes de droga.
Coordinación policial clave para el éxito
La operación ha sido posible gracias a la coordinación entre distintas unidades de la Guardia Civil y la Policía Nacional, que iniciaron investigaciones independientes y posteriormente unificaron esfuerzos.
Esta colaboración permitió identificar a todos los miembros de la organización, definir sus roles y actuar de forma simultánea en varias provincias.
El operativo incluyó intervenciones en Almería, Murcia y Sevilla, donde se interceptaron transportes de droga en pleno movimiento.
Detenidos e ingreso en prisión
Los 17 detenidos han sido puestos a disposición judicial, y al menos doce de ellos han ingresado en prisión provisional por orden del juez.
Con esta actuación, las fuerzas de seguridad consideran completamente desarticulada la organización, poniendo fin a una estructura criminal que operaba con gran capacidad logística y distribución a nivel nacional.
