El responsable de Política Institucional de Izquierda Unida Huelva, David F. Calderón, ha denunciado que el Gobierno andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla “condena a muerte a miles de personas sin diagnosticar en la provincia de Huelva”, tras conocerse que la Consejería de Salud ordenó este verano revisar más de 19.000 pruebas radiológicas pendientes, algunas de ellas acumuladas con retrasos de hasta dos años.
Según Calderón, esta situación explica en parte la alta tasa de mortalidad por cáncer en la provincia, que es la tercera más elevada de Andalucía, solo por detrás de Córdoba y Cádiz, pese a ocupar el sexto lugar en incidencia de nuevos casos. “Huelva tiene más muertes por cáncer porque llega tarde al diagnóstico y al tratamiento”, ha afirmado.
Huelva, a la cola en diagnóstico precoz
Izquierda Unida presentará una iniciativa en el Parlamento andaluz, a través del grupo Por Andalucía, para exigir a la Junta que resuelva el colapso en las pruebas diagnósticas y apruebe un plan específico de atención oncológica en las provincias con mayor mortalidad, como Huelva.
La propuesta incluye un aumento de la inversión en radiodiagnóstico y recursos humanos, así como la garantía de tiempos máximos para la realización de pruebas y comunicación de resultados.
Calderón recordó que el Decreto 96/2004 de la Junta de Andalucía establece un plazo máximo de 30 días para la realización de pruebas diagnósticas, un tiempo que “se incumple sistemáticamente en Huelva”, donde algunos pacientes esperan hasta 24 meses por un TAC o una resonancia magnética.
Datos alarmantes
De acuerdo con los datos de la Consejería, Huelva registra 557 nuevos casos de cáncer por cada 100.000 habitantes y 234 fallecimientos, una cifra que evidencia la desigualdad territorial en materia sanitaria.
“La tasa de TACs y RMNs en Huelva, con 26,2 equipos por millón de habitantes, está muy por debajo de la media andaluza (31,7 por millón)”, lamentó el dirigente de IU. Además, alertó de que las demoras no solo afectan al diagnóstico oncológico, sino también a enfermedades cardiovasculares y neurológicas.
“Las esperas de más de un año para un ecocardiograma, un holter o una prueba de esfuerzo aumentan el riesgo de infartos o ictus, y los retrasos de hasta año y medio en pruebas neurológicas impiden iniciar a tiempo tratamientos para enfermedades degenerativas como el Alzheimer o el Parkinson”, añadió.
“No son cifras, son personas”
Calderón insistió en que detrás de las estadísticas hay vidas humanas:
“No se trata de números, sino de personas. Mujeres que esperan meses para una mamografía que puede salvarles la vida, pacientes cardiovasculares que sufren sin diagnóstico y familias enteras que viven con angustia porque la sanidad pública andaluza no responde”.
Asimismo, recordó el escándalo de las mamografías destapado por eldiario.es, que reveló graves retrasos en los resultados de los programas de detección precoz del cáncer de mama, “una muestra más del incumplimiento de los programas de cribado por parte del Gobierno andaluz”.
“Privatización y falta de inversión”
El responsable provincial de IU denunció que el deterioro de la sanidad pública es consecuencia directa de “la política de privatizaciones encubiertas, la falta de inversión y la precarización del personal sanitario”.
Por ello, reclamó a la Junta de Andalucía un plan urgente de refuerzo del diagnóstico público, con inversión extraordinaria en tecnología y personal, y un sistema de auditoría transparente sobre los tiempos de espera.
“La Junta debe garantizar que los programas de cribado poblacional se cumplan con rigor, con tiempos auditados y recursos suficientes. No podemos seguir permitiendo que una persona de Huelva espere dos años por una prueba que en otras provincias se hace en un mes”, concluyó Calderón.
