La coalición de izquierdas en la Diputación de Huelva llevará al próximo pleno provincial una ambiciosa propuesta para impulsar la vivienda pública en el conjunto del territorio onubense. Se trata del denominado ‘Plan Vivienda 10’, un programa extraordinario dotado con 10 millones de euros que se ejecutaría a lo largo de 2026 a través de los ayuntamientos de la provincia.
La iniciativa ha sido presentada por el portavoz del grupo y coordinador provincial de Izquierda Unida, Marcos Toti, quien ha defendido la necesidad de actuar con urgencia ante lo que ha calificado como “un gravísimo problema de acceso a la vivienda” que afecta especialmente a la población joven y a la clase trabajadora de la provincia.
Según ha explicado Toti, el Plan Vivienda 10 se financiaría con fondos procedentes de las transferencias adicionales del Estado que recibirá la Diputación de Huelva en 2026, recogidas en el Real Decreto-ley 15/2025 y ratificadas por el Congreso de los Diputados. En total, la institución provincial percibirá 11,3 millones de euros, una cantidad que, según la coalición de izquierdas, no figura actualmente en los presupuestos provinciales ni tiene un destino concreto asignado.
“El dinero está, lo que falta es voluntad política para ponerlo al servicio del mayor problema social que tiene hoy esta provincia”, ha señalado el portavoz, recordando que el acceso a la vivienda encabeza las preocupaciones ciudadanas desde hace más de un año, según los datos del CIS.
Desde Izquierda Unida han alertado de una situación cada vez más complicada en el mercado inmobiliario. En la última década, el precio del alquiler se ha duplicado, la compra de vivienda resulta inalcanzable para amplias capas de la población y solo uno de cada siete jóvenes andaluces logra emanciparse. A ello se suma la paradoja de que en Andalucía existan más de 600.000 viviendas vacías, mientras la promoción de vivienda pública ha sido prácticamente inexistente en los últimos años.
En el caso concreto de Huelva y su provincia, el problema se agrava por la combinación de salarios bajos, precariedad laboral juvenil y un incremento acelerado de los precios, especialmente en municipios costeros y zonas con presión turística. “Hay jóvenes con empleo que no pueden vivir solos y municipios donde se alquila por meses, pero no por años”, ha denunciado Toti.
La coalición de izquierdas ha sido especialmente crítica con la política de vivienda del Gobierno andaluz, al que acusa de no aplicar la Ley estatal de Vivienda, encarecer la vivienda protegida y favorecer la especulación. Asimismo, han señalado la falta de implicación de la Diputación en esta materia, recordando que en los presupuestos provinciales de 2026 solo se destinan 300.000 euros a políticas de vivienda, una cifra que consideran claramente insuficiente para una provincia con más de 80 municipios y más de medio millón de habitantes.
Con el Plan Vivienda 10, Izquierda Unida plantea situar la vivienda pública en el centro de la acción política provincial, apoyar directamente a los ayuntamientos y facilitar proyectos de vida dignos, especialmente para la juventud. El objetivo final es ampliar el parque público de vivienda y garantizar el derecho a una vivienda digna y asequible en toda la provincia de Huelva.
