La provincia de Huelva a principios del siglo XX

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Comienza una etapa muy productiva a nivel cultural, destacando la vuelta de uno de sus hijos predilectos, Juan Ramón Jiménez, a su pueblo natal en 1905, que coincidiría en su época literaria más fértil. También es la época en la que nacen los primeros periódicos de la provincia (Isla Cristina, 1910), siendo La Higuerita (Isla Cristina, 1915) el de más antigüedad que se conserva actualmente en la provincia, además de ser uno de los más antiguos de Andalucía (el Diario de Cádiz y el Correo de Andalucía son los únicos con mayor antigüedad de la comunidad).

Se crea el Museo provincial de Bellas Artes (precursor del actual museo provincial en Alameda Sundheim) en la calle Ricos de Huelva (antigua Castelar) y se construye el Gran Teatro de Huelva (Pedro Sánchez y Núñez, 1923).

Toda esta fiebre cultural surge por una influencia europeísta, en la que también el influjo del cuarto centenario del descubrimiento de América está presente, así como una pujanza de la burguesía y un despunte de sectores económicos como la industria conservera y el impulso económico que, a finales del XIX, supuso la llegada del ferrocarril para la provincia en general y el puerto de Huelva en particular.

Vuelo del Plus Ultra

El 22 de enero de 1926 se inició desde el «Muelle de la Calzadilla» de Palos de la Frontera el denominado vuelo del Plus Ultra, desde donde partió Cristóbal Colón también rumbo a las Indias.68 El vuelo recorrió la distancia que separaba Palos de la Frontera de Buenos Aires. Fue el primer vuelo entre España y América, el que más kilómetros recorrió (10.270 km), se realizó en siete etapas y necesitó de un solo hidroavión. La expedición estuvo comandada por Ramón Franco Bahamonde. Se usó un hidroavión del tipo Dornier Wal,69 que está considerado como el avión más importante diseñado por Dornier a principios de la década de los años 1920.70 Alfonso XIII presidió la recepción de los tripulantes a su regreso, el 5 de abril de 1926, en el Monasterio de La Rábida.

La Guerra Civil en la provincia

La provincia de Huelva, como otras provincias españolas, no se encontró ajena a las situaciones y sucesos previos a la sublevación militar del 18 de julio de 1936. Por lo tanto el sector más tradicional y el que deseaba cambios profundos de Huelva, la radicalización de diferentes grupos a lo largo del periodo republicano, el problema del campesinado, el clericalismo y anticlericalismo, la violencia y -finalmente- el triunfo del Frente Popular fueron los factores que en España y la provincia desencadenaron la larga guerra civil. Los días previos al 18, la mayor parte de la población y las autoridades intuían una sublevación por lo que se ordenó a la Guardia Civil que se confiscaran en sus cuarteles el mayor número de armas posible de los ciudadanos y la detención, el día 9, de varios políticos falangistas.

Por lo tanto, el 18 la mayor parte de la provincia es fiel a la República y el golpe no triunfa en un principio por la falta de sublevados en la zona. Desde Huelva fueron enviadas dos columnas militares hacia Sevilla para luchar contra los sublevados; la primera a cargo de Haro Lumbreras, que al llegar a la ciudad hispalense se pasó al lado fascista poniéndose a las órdenes de Gonzalo Queipo de Llano y la segunda -la Columna Minera- procedente de la Cuenca Minera e integrada por izquierdistas que se habían aprovisionado con dinamita procedente de las explotaciones. El 19 llegó la Columna Minera que inmediatamente fue vencida en La Pañoleta por las propias fuerzas de De Haro. Derrotada la columna, los que no murieron en la batalla o fueron fusilados posteriormente, escaparon a Huelva descargando su impotencia contra poblaciones e iglesias.71

En ese sentido fueron patentes los daños causados días antes en iglesias como La Concepción o como el Monasterio de La Rábida. En Isla Cristina fue destruida y derribada la antigua iglesia de los Dolores en la también antigua plaza de la Constitución del siglo XVIII donde, tras la guerra, se construyó la actual plaza de las Flores que ocupa los espacios que anteriormente pertenecieron a la plaza de la Constitución y de la iglesia. La República se hizo fuerte estos primeros días de la guerra en sus bastiones y encarceló en algunos ayuntamientos a quienes se oponían al régimen, incluso se intentó incendiar algunas cárceles improvisadas con sus reclusos.72 En estos primeros días de la guerra fue enviada desde Sevilla la «Columna Carranza» (al mando de Ramón de Carranza) que a partir del 24 ocupó Chucena, Almonte, Bollullos, La Palma, Niebla, Trigueros, Beas, Valverde del Camino y la capital, el día 29. A partir de ahí se arrastró a toda la provincia; el Andévalo y la Sierra cayeron entre agosto y septiembre por lo que la resistencia, a excepción de la batalla de El Empalme, fue escasa, pasando al lado sublevado la localidad de Isla Cristina ese mismo día 29. La rápida sucesión de acontecimientos en esta provincia evitó mayores consecuencias bélicas (tal es el caso de los bombardeos del norte o de Madrid) y, ya sea con un régimen u otro, se impuso la estabilidad en la zona.

Ocupada la provincia, Haro Lumbreras es nombrado gobernador civil y militar hasta febrero del año siguiente. A partir de ahí comenzó un periodo de represión contra ciudadanos acusados de marxismo, actos violentos e ideas izquierdistas, así como contra la guerrilla que subsistió en la sierra durante un tiempo. Porque el «problema» de los huidos en la sierra anticipó en la provincia muchos de los elementos que poco después se darían en gran parte del estado. Por ello, desde el primer momento de inicio de hostilidades muchos republicanos que huían de la provincia quedaron acorralados en esa zona al estar rodeados por provincias ya «fascistas» o la frontera de un Portugal afín a los sublevados. Así, desde agosto de 1937 más de media provincia necesita ser declarada por las nuevas autoridades como «zona de guerra», cuando falangistas, milicias y Guardia Civil luchan contra una de las primeras guerrillas de España.71 Pero gran parte de este contingente lo conformaba población civil -mujeres, niños y ancianos incluso- que vio en la escarpado de la sierra la posibilidad de ocultarse hasta que cesaran las hostilidades.

La ocupación de Huelva supuso para el ejército sublevado un aprovechamiento estratégico de la frontera por donde se podían pasar armas desde Galicia (desde el primer momento contra la República), hecho que también anticipó los acontecimientos en el resto de Andalucía. En este contexto, Huelva jugó un papel importante en estas primeras semanas del conflicto fratricida que aún tardaría tres años en concluir.71

II Guerra Mundial y crisis económica

Al término de la contienda la falta de alimentos que sumió al país en el hambre no fue tan fuerte en Huelva gracias a sus recursos pesqueros. El tren de la pesca que salía de los puertos de Isla Cristina y Ayamonte surtía a Castilla de alimentos hasta el punto de planearse la construcción en las propias instalaciones portuarias de Isla Cristina de varios ramales urbanos para cargar directamente el pescado en los trenes, tal y como se venía haciendo con el tren vinícola de Jerez. Finalmente el proyecto nunca se ejecutó.

Tras la conflagración española, la Huelva de la posguerra asistió a los acontecimientos relacionados con la II Guerra Mundial. Debido a su extensa población anglosajona y alemana, sobre todo en la capital, desempeñó un importante papel durante este conflicto. Así fue notable la existencia de numerosos espías aliados y nazis (sobre todo hombres de negocio de la ciudad y diplomáticos) que se controlaban entre sí y que consideraron la ciudad como un enclave estratégico gracias a su puerto. En este sentido, fueron numerosos los barcos aliados que sufrieron sabotajes e incluso fueron bombardeados por aviones alemanes procedentes de la base de Tablada (Sevilla). Prueba de ello es el pecio existente en la desembocadura de la ría de Huelva.73 Pero donde fue realmente importante el papel de la provincia fue en la conocida como Operación Mincemeat aliada de 1943, cuando el servicio secreto británico dejó en la cercana Punta Umbría los restos de un presunto comandante inglés (William Martin, el Hombre que nunca existió) con documentación falsa y localizado por José Antonio Rey María, un pescador local. Este acontecimiento fue del conocimiento de los nazis gracias a la ayuda de las autoridades locales como había previsto el ejército británico, lo que puso sobre falsas pistas a los alemanes. El desvío de la atención sobre el desembarco real en Normandía, que traía por objeto este plan de confusión, fue decisivo para el final de la contienda.74

A partir de esos años la sierra onubense comienza a perder población y a estar mal comunicada y con escaso potencial, iniciándose el éxodo rural a ciudades como Huelva, Madrid o Barcelona. Pocos municipios de la provincia aumentaron su censo en los años 1940 y la mayoría se trasladó a ciudades bien consolidadas donde aún se podía tener oportunidad de trabajar. Aún a principios del siglo XXI, la sierra de Huelva no se ha recuperado de su baja competitividad económica y sigue perdiendo población aunque a un ritmo más lento.

La provincia desde mediados del siglo XX a la actualidad

La llegada de la Democracia supuso un importante impulso a la provincia. En la imagen, el Ayuntamiento de la capital.

El progreso alcanzado por el país a partir de la Constitución española de 1978 y el desarrollo democrático permitieron que la provincia comenzara un despegue, aunque probablemente más lento que el de otras provincias, pero firme. En el terreno de las artes, el siglo XX onubense fue también clave. La provincia asistió al nacimiento y a la obra de diversos pintores y escritores de reconocido prestigio nacional e internacional. En artes plásticas destacan nombres como el de Eugenio Hermoso, Daniel Vázquez Díaz o José Caballero. Pero es en las letras, con la obra del moguereño ganador del Premio Nobel, Juan Ramón Jiménez, cuando la provincia consigue su mayor aportación a la cultura universal.

Ubicación en Huelva del polo Químico, el vertedero de Nerva y la plantación masiva de eucaliptales

Para mitigar en parte el paro generado por el inevitable cierre de las minas, el gobierno franquista creó en 1964 Polo de Desarrollo, complejo que dio lugar a la creación en la parte sur de la provincia de una importante, aunque altamente contaminante, industria química: la del gas natural,75 refinería de petróleo,76 fábricas de ácido sulfúrico y fosfórico, abonos, dióxido de titanio, etc. La mayor parte de estas empresas siguen operando en la actualidad.

También fue importante por su fuerte impacto medioambiental la plantación masiva de eucaliptales prácticamente por toda la provincia, hecho que aún sigue produciéndose.77 Factores de los incendios forestales más importantes ocurridos en las últimas décadas

La ubicación de un vertedero de productos industriales y peligrosos en Nerva supuso un nuevo punto de inflexión en la contestación social ante este modelo industrial.

Desintegración de la Cuenca Minera de Riotinto y el Andevalo

Si el siglo XIX y parte del XX habían supuesto un intenso proceso de explotación de los recursos mineros, diversos factores llevaron a esta industria a la crisis. Ello significó que las comarcas del Andevalo y la Cuenca Minera fueron arrastradas con la desintegración de las explotaciones.

El desarrollo del cultivo masivo de fresas y la emigración

A finales de los años 1960, el empresario Antonio Medina Lama realizó las primeras experiencias de cultivo de fresón en la provincia, revolucionando el incipiente cultivo de fresa que se venia realizando. Los primeros experimentos en cultivo de fresas con modernas técnicas intensivas78 las realizó en la finca de «Las Madres«, en el término municipal de Moguer, cerca de la playa de Mazagón y a pocos kilómetros de Palos de la Frontera, extendiéndose rápidamente al resto de la provincia.79 En la actualidad, la provincia representa el 97% de la producción nacional de fresón y es el segundo productor mundial tras Estados Unidos, situando por ejemplo a Moguer en primer lugar de España en cuanto a superficie dedicada al cultivo de esta fruta80 o encontrándose en Palos la cooperativa con mayor producción mundial.81 82

El desarrollo de la agricultura intensiva de regadío, tiene su contrapunto desde la perspectiva ambiental. De esta forma, se está produciendo una esquilmación del acuífero de Almonte-Marisma ante la presión ejercida por los cultivos en regadío en las inmediaciones de Parque Nacional de Doñana.83

La numerosa mano de obra necesaria para su recolección y envasado a dibujado un nuevo mapa de la emigración en Huelva llegándose a demandar más de 11.000 trabajadores en 2009,84 que habían sido 50.000 en 1995 aunque en su mayoría de comarcas cercanas, cantidad más significativa si se compara con los poco más de 510.000 habitantes censados en toda la provincia. Los temporeros suelen ser contratados en origen pero muchas localidades no pueden absorber el flujo de trabajadores optándose por la construcción de grandes campamentos cercanos a las explotaciones. Estos emigrantes no españoles proceden en su mayoría del Magreb (al menos un 50%, sobre todo de Marruecos), del África Subsahariana y de países de Europa del Este como Rumanía, Polonia o Lituania existiendo también trabajadores ecuatorianos y portugueses.85

Desarrollo urbanístico en la costa

El impacto urbanístico en la zona onubense de la Costa de la Luz ha sido más tardío que en regiones cercanas como las costas de Cádiz o de Málaga. Así, en los años 1990 Huelva solo había afianzado los núcleos costeros turísticos sobre todo de Matalascañas (con un modelo mixto hotelero y de segunda residencia), Punta Umbría y Mazagón, al margen de los municipios con núcleo urbano cara al mar.

El desarrollo urbanístico desde principios del nuevo siglo y la búsqueda de nuevos espacios para el mercado turístico hicieron mutar el perfil costero muy rápidamente. Pequeños municipios y pedanías han optado por un modelo mixto de gran complejo hotelero y urbanización iniciado en la mancomunidad de Isla Canela y continuado en Ayamonte, Isla Cristina, Lepe, El Rompido (Cartaya), El Portil y Nuevo Portil o la zona oeste y norte de Punta Umbría. Este auge urbanístico se ve con mayor perspectiva teniendo en cuenta la multitud de espacios protegidos en sus cercanías.

Relaciones con el Algarve portugués

Hasta 1992 las comunicaciones con la frontera portuguesa desde Huelva eran relativamente pobres. Existían dos puestos fronterizos: uno fluvial mediante transbordador entre Ayamonte y Vila Real de Santo António y otra terrestre a través de Rosal de la Frontera; ello no significa que los vínculos culturales y lingüísticos entre Huelva y el Algarve existieran de manera no oficial. Con la integración de ambos Estados en la Unión Europea y normas como el Acuerdo de Schengen las relaciones entre ambas zonas fronterizas cambiaron muy rápidamente. Como consecuencia de ello se reforzaron las comunicaciones; en 1991 se inauguró el Puente Internacional del Guadiana que comunicaba Ayamonte y Villa Real permitiendo pocos años después cruzar ambas frontera a través de autopista y en 2009 el Puente Internacional del Bajo Guadiana se convirtió en la tercera frontera entre ambas comarcas. Las fronteras económicas también comienzan a superarse desde entonces con experiencias de cooperación oficiales entre Huelva y el Algarve que se complementan con propuestas más globales como la creación de la Eurorregión tripartita Andalucía – Algarve – Alentejo en 201

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